Los recuerdos son fantasmas. Nos persiguen sin motivo ni destino. Luego, intentamos que la vida se ordene, rigurosa y prolija. Llenamos las horas. Jugamos con un tiempo que no sabemos que tenemos. Confiamos, nos aburrimos. Hacer más o menos es casi lo mismo.
4 comentarios:
Rápidamente interesante.
"De que", si no te ofende la sugerencia, pudieras modificarlo. Un día alguien me dijo algo sobre mi ortografía y recuerdo no haberlo recibido bien al principio; pero el comentario era acertado.
En este caso, un "de que" menos, sumará.
Sigo leyendo...
“Un hombre que pretendiera sentir de una manera puramente histórica –escribe Nietzsche- se parecería a alguien a quien se obligase a no dormir”. A Funes le era muy difícil dormir porque el recuerdo le impedía distraerse del mundo. “De espaldas en el catre, en la sombra, se figuraba cada grieta y cada moldura de las casas precisas que lo rodeaban”.
Olvidar es un ejercicio. Uno aprende que aprende... y los fantasmas se van, sí se van!!
... Pobre Funes... demasiada importancia le dió a él su propia memoria,
=)
eGo, sugerencia más que correcta.
ElCapitan: seguro que se van, no puedo hablar de los que se han ido pero tengo la huidiza sensación de que alguna vez tuve recuerdos que ya no tengo.
A propósito de tu seudónimo, un haiku (que no es un haiku, pero tiene 17 buenas sílabas). "El capitán no es el capitán, el capitán es el mar".
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